El velo (hiyab) en la Sunna
Narró 'Aisha: “las esposas del Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- solían ir a al-Manasi, un extenso lugar abierto (cerca de Baqia en Medina), para hacer sus necesidades por la noche. 'Umar solía decirle al Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-: 'que tus esposas utilicen el velo', pero el Mensajero de Dios no lo ordenó. Una noche Sauda bint Zam'a, esposa del Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- salió a la hora de la Oración de la noche, siendo ella una mujer alta. 'Umar se dirigió a ella y dijo: 'te he reconocido, oh Sauda', y lo dijo porque deseaba con entusiasmo que los versos sobre el hiyab fueran revelados. Así pues, Dios reveló los versos del hiyab. [Bujari]
Dijo 'Umar: “coincidí con mi Señor en tres cosas. Dije: 'Mensajero de Dios, si tomáramos la Estación de Abraham como un lugar de Oración...', y luego fue revelado: '...y tomad la Estación de Abraham como lugar de Oración' [2:215]. Dije: 'Mensajero de Dios, tanto la buena como la mala gente viene a visitar a nuestras esposas; si tan sólo les ordenaras llevar hiyab...', y el verso del hiyab fue revelado. Las esposas del Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- se unieron en los celos, y yo dije: 'quizás su Señor, si os divorcia, le dará a cambio esposas mejores que vosotras', y así mismo fue revelado [Qur'an 66:5]. [Bujari]
Narró 'Aisha -Dios esté complacido con ella-: “Asma', hija de Abu Bakr -Dios esté complacido con él- vino a ver al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- llevando un vestido delgado, de modo que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- se giró y le dijo: 'oh Asma', una vez la mujer alcanza la edad de la menstruación, ninguna parte de su cuerpo debe ser vista a excepción de esto', y señaló su cara y sus manos.” [Abu Dawud]
'Aisha -Dios esté complacido con ella- solía decir: “cuando 'que se cubran el escote con el velo' fue revelado, [las mujeres] cortaron los talles de sus sábanas por los bordes y cubrieron sus caras con los trozos cortados”. [Bujari]
Narró Umm Salama, madre de los creyentes: “cuando el verso 'deben echarse por encima sus vestiduras externas' fue revelado, las mujeres de los que auxiliaron [a los que emigraron de Meca, e.d. de los ansar] salieron como si tuvieran cuervos sobre sus cabezas, con las vestiduras externas”. [Abu Dawud]
Narró Dihyan ibn Jalifa al-Kalbi: “El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- trajo algunas piezas de lino egipcio fino, y me dio uno y dijo: 'divídelo en dos; haz con uno de los trozos una camiseta y dale el otro a tu esposa para un velo', y luego, cuando ya se había girado, dijo: 'y ordena a tu esposa que lleve una prenda debajo y no muestre su figura'.” [Abu Dawud]